¿Souvenirs en la rodada nudista?
En 2023 ya nos llamábamos Nudistasmx. El proyecto existía, organizábamos actividades y ya teníamos muy claro qué queríamos construir alrededor del nudismo social. Pero en los eventos éramos solo dos personas más entre cientos de cuerpos desnudos.
Ese año, durante la Rodada Nudista de la Ciudad de México, nos dimos cuenta de una oportunidad. Más de dos mil personas salían a pedalear desnudas y, aun así, muy pocas sabían que el nudismo podía vivirse más allá de un solo día al año. La mayoría llegaba por la experiencia de la rodada, se iba feliz… y ahí terminaba la historia.
Nos preguntamos cómo podíamos dejar una pequeña pista para quien quisiera seguir explorando. No podemos repartir volantes ni queremos vender una marca. Queríamos que alguien, al recordar esa mañana, pensara:
“Había un grupo con unas gorras moradas…
¿cómo se llamaban?”
Así nació la primera gorra de Nudistasmx.
Después llegaron los buffs para los ciclistas. Más tarde las toallas, los cilindros para rellenar agua y otros pequeños objetos que hoy parecen normales, pero que en realidad cuentan nuestra historia . Cada uno fue apareciendo porque la comunidad lo necesitaba, no porque buscáramos hacer mercancía.
Poco a poco entendimos que esos objetos funcionan como pequeñas pistas. En una rodada, en un parque o en una playa, basta ver uno para reconocer que hay alguien con quien probablemente compartes la misma manera de entender el nudismo: desde el respeto, la convivencia y la libertad.
Y lo más curioso ocurre después de cada evento. Muchas personas no se acercan ese mismo día. La emoción, los nervios o la adrenalina de la rodada ocupan toda su atención. Pero días después empiezan a llegar los mensajes: “Los vi en la rodada”, “¿Cómo puedo asistir a una actividad?”, “No sabía que existían comunidades nudistas todo el año”.
Entonces entendemos que más allá de la función de una gorra, de cubrirnos del sol, era dejar un rastro para quienes todavía no sabían que estaban buscando una comunidad.
