November 12, 2021

[Anticipado] Directed by

No, no toca Robert B. Wide, sino Alystrin trayendonos un completo repaso de adaptaciones de juegos a películas que salieron... Vamos a dejarlo en que salieron adelante. Así que ahí os lo dejamos todo. O casi todo, comentándnos si nos hemos dejado alguna en el tintero.

Quieran verlo los sectores más tradicionales de la sociedad o no, lo cierto es que los videojuegos son una de las influencias culturales más importantes en el mundo actual. Y el motor no es solamente el dinero que mueve la industria, sino que narrativamente cada vez se intenta hacer universos más ricos y complejos. Esto se extiende al ámbito visual: basta con ver el enfoque utilizado por Hideo Kojima en las cinemáticas de Metal Gear o Death Stranding para darnos cuenta de la búsqueda de calidad cinematográfica además de la narrativa. Las historias que vivimos (y el modo de contarlas) muchas veces nos atrapan y desencadenan nuestras emociones, positivas o negativas, con el añadido de que en esta ocasión somos parte de la trama mediante nuestro gameplay o nuestras decisiones. Y, como es lógico, en un sistema ávido de explotar todo aquello que tenga mínimas posibilidades de dar dinero, se utilizan como inspiración y fuente de beneficios a otros niveles. Encontraremos múltiples libros dedicados al análisis de los títulos, el arte de los mismos y novelas ambientadas en su universo; y por supuesto el cine y la televisión no iban a quedarse atrás. Porque ambos productos, los juegos y el cine, se retroalimentan. Anualmente salen múltiples videojuegos basados en películas, aunque normalmente enfocados a un público infantil. Y no por ello son malos, basta ver el legendario Aladdin de Capcom, los diversos Indiana Jones o la saga Kingdom Hearts.

El camino inverso, el de paso de videojuegos al cine, es un poco más tortuoso. De él vamos a hablar en este artículo, intentando reflexionar un poco respecto de cuáles son los fallos y los aciertos a la hora de trasladar las historias que tanto nos han emocionado a una pantalla en la que seremos la espectadora pasiva de los acontecimientos. No tocaremos el tema de las adaptaciones animadas, de mucha mayor tradición que las live-action, y ya presentes desde los años ochenta con títulos como Super Mario Bros.: Peach-Hime Kyushutsu Dai Sakusen! (Super Mario Bros: la gran misión para rescatar a la Princesa Peach). Otro asunto, que merece un artículo aparte, son aquellas películas cuya trama gira en torno a los videojuegos sin hablar de ninguno en concreto, como es el caso de Tron o ¡Rompe Ralph!.

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Si nos ponemos a pensar en las adaptaciones cinematográficas con actores reales (lo que se llama comúnmente live-action), posiblemente la primera que nos venga a la cabeza fue la película de 1993 Super Mario Bros (no confundir con la mezcla animación-actores que era la serie de 1989 El show de Super Mario Bros). Protagonizada por Bob Hoskins, John Leguizamo y Dennis Hopper, la película fue un fracaso en taquilla, aunque hay quien la considera a día de hoy una película de culto. ¿Cuál era su principal problema? La trama. Como tantas otras películas de la época, proponía un viaje interdimensional desde la Nueva York de aquel entonces a una especie de futuro alternativo dominado por un tirano en el que rescataremos a una Daisy arqueóloga. Ya no la estética ochentera y unos efectos especiales un poco regulares (recordemos la transformación de Hopper en Koopa, sin ir más lejos) sino que la historia tenía más bien poca relación con el simpático fontanero de Nintendo.

Adaptar un juego de plataformas no es tarea fácil, eso está claro. Una de las películas que podemos evocar en este aspecto es Prince of Persia: Sands of Time, basada en el videojuego homónimo que además dio lugar a una de las sagas clásicas más famosas y valoradas de la historia. Iniciada en 1989, alcanzó su culmen en la trilogía de las Arenas del Tiempo (sobre todo con la tercera parte, Las Dos Coronas), apareciendo posteriormente no uno sino dos intentos de reinicio: Prince of Persia, situado en el mismo universo, pero ambientado en un nuevo héroe, y también Prince of Persia: The Forgotten Sands. Ninguno de estos dos juegos cosechó tanto éxito como la trilogía que hemos nombrado. Y es que la personalidad del Príncipe, la vileza del visir y la enérgica Farah lograban llegar a la jugadora con facilidad, dando ganas de continuar y conocer el final de la historia. Por este motivo se intentó su adaptación al cine… con un resultado bastante regular. A pesar de que se intentaba mantener el recuerdo de las plataformas, de un príncipe descarado y saltos imposibles, nuevamente era la trama la que hacía aguas. Todo ello acompañado de un reparto popular pero poco o nada creíble para la antigua Persia, con un whitewashing patrocinado por Disney y encabezado por Jake Gyllenhaal.

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Y es que parece ser que la existencia de una buena base argumental no facilita la adaptación al cine. En nuestra memoria más reciente se queda Assassin’s Creed, protagonizada por actores de renombre como son Michael Fassbender, Marion Cotillard o Jeremy Irons. El filme nos traslada a la España de 1492 y a la historia del asesino Aguilar, pero también al mundo moderno y la distopia tecnológica que es el Animus. Aunque la película fue algo mejor que muchas de las adaptaciones de videojuegos previas, la trama deja bastante que desear. Esto motivó la pérdida de fe de Walt Disney Pictures en este tipo de filmes, con lo que en 2019 se cancelaron no solamente la secuela de Assassin’s Creed sino también la de Megaman y los Sims.

En nuestro particular periplo cinematográfico, pero cambiando al género de lucha, es imposible no nombrar Street Fighter: La última batalla. El elenco elegido estaba formado por varios nombres ilustres, como un joven Jean-Claude Van Damme (Guile), Raúl Juliá (nuestro eterno Gómez Addams) como Mr. Bison y la mismísima Kylie Minogue como Cammy. A pesar del éxito comercial del filme, no recibió buenas críticas y muchos fans del videojuego tampoco suelen recordarla con especial cariño. Bajo la premisa del famoso título de lucha, no deja de ser la muy manida historia del militar americano que salva el mundo de un tirano megalómano. Y ese tipo de historias o están muy bien llevadas o pasarán sin pena ni gloria. Cabe destacar que fue la última película protagonizada por Juliá, quien falleció de un ictus dos meses antes del estreno de la misma. Posteriormente se intentó realizar un reboot de la saga con Street Fighter: la leyenda de Chun-Li, con el dudoso honor de ser considerada una de las peores películas jamás rodadas. No ocurrió así con el remake de Mortal Kombat en 2021, con su distopia bien aderezada con artes marciales y que sin embargo funcionó muy bien con el público. Pasaremos muy de soslayo por DOA: Dead or Alive, con la preocupación principal de la productora en ser fieles al videojuego en cuanto a luchadoras en bikini se refiere.


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Los juegos de acción suelen ser más frecuentemente adaptados, quizá por llegar a un público más amplio. Sin embargo, quieran las productoras darse cuenta o no, los nombres famosos no aseguran las buenas críticas. En la cima de su popularidad, la actriz Angelina Jolie protagonizó Lara Croft: Tomb Raider. En dicha adaptación del histórico videojuego la acompañaban Iain Glen, Jon Voigt y Daniel Craig, pero esto no hizo mejor la película, sino más cara. A pesar de que tanto esta película como su secuela, La Cuna de la Vida, tenían una trama algo más próxima a la saga protagonizada por Lara, la intención comercial estaba bastante más próxima a explotar el físico y la sensualidad de Jolie (llegando incluso a hacerla utilizar relleno para aumentar su pecho) más que a proporcionar un buen producto. Posteriormente y coincidiendo con el lavado de cara de la saga, Alicia Vikander encarnó a la joven Lara en el año 2018 en Tomb Raider, bastante más centrada en dar una imagen más realista de la heroína que la erótica Lara del pasado. Naturalmente, este cambio físico y psicológico no contentó a parte de los fans, del mismo modo que tampoco lo hizo el nuevo rumbo del videojuego.

Aparte de nuestra arqueóloga favorita, muchos videojuegos de acción han sido adaptados a la gran pantalla, posiblemente porque es un género que ya aparece en el cine de por sí y es más fácil de trasladar. Max Payne, Far Cry o Hitman son algunos ejemplos, pero creo que si una película merece ser tratada un poco más en profundidad fue la carísima Warcraft: el Origen. El universo de Warcraft y su MMO World of Warcraft es gigantesco, tanto que no solamente ha tenido que ser desarrollado en los videojuegos sino también en una prolífica serie de novelas y cómics, siendo necesaria la aparición de al menos un libro entre expansiones para lograr comprender en profundidad los acontecimientos del siguiente episodio de World of Warcraft. Con todo este lore, era bastante lógico pensar que podría aprovecharse de una manera razonablemente buena para desarrollar una saga de películas de acción y fantasía, para delicia de los jugadores y acercamiento de nuevo público al universo creado por Blizzard. Sin embargo, pese a ser una película plagada de easter eggs y visualmente espectacular, no logró conectar ni con espectadores ni con fans de la saga. Al final se quedó en una narración un tanto caótica del devenir de dos razas enfrentadas, sin protagonistas que dejen una huella en la memoria (con la notable excepción de Durotan).

Los soldados estadounidenses debían venir en un DLC del Monster Hunter que no compré

Otra película mezcla de acción y ciencia ficción ha sido Monster Hunter, estrenada en 2020. Nuevamente los efectos visuales fueron el atractivo principal del filme, basado en una saga bastante difícil de adaptar, y como no podía ser de otra manera, se nos volvió a presentar una historia de héroes del ejército estadounidense enfrentados a adversarios de otro mundo. Este tropo, bastante omnipresente en los productos de Hollywood, funcionó a medias con público y crítica.

Si una saga ha logrado perpetuarse a lo largo de los años en la pequeña y gran pantalla, ésta ha sido Resident Evil. Y lo ha hecho, además, manteniendo a su actriz protagonista: Milla Jovovich, quien encarna a Alice, un personaje creado para los filmes cuya historia y desarrollo cuadran razonablemente bien dentro del universo de la saga. Y no solamente eso, sino que a lo largo de las seis películas encontraremos personajes icónicos de los juegos, como es el caso del enemigo Némesis, Jill Valentine o los hermanos Redfield. Sin ser películas de éxito atronador, sí que lograron una acogida aceptablemente buena por la audiencia. Recientemente se anunció el renacimiento de este universo cinematográfico con Resident Evil: Bienvenidos a Raccoon City, que se estrenará en cines en diciembre de este año.

Aunque pasaron más desapercibidas, el terror siguió presente en películas como Silent Hill (protagonizada por Radha Mitchell y Sean Bean) o Alone in the Dark (con Christian Slater). En general, tanto si leemos la crítica como si decidimos verlas, el problema suele estar bastante claro. La experiencia que dan en los videojuegos, los jumpscares y los sobresaltos, si bien tienen mucha relación con la ambientación, también la tienen con la implicación de la jugadora en la partida. Buscamos recursos y la forma de sobrevivir en un ambiente hostil, y esa concentración es la que hace que nos peguemos el susto de nuestra vida cuando aparece un enemigo para intentar atraparnos. Sin embargo, el cine no funciona igual. Seguiremos necesitando esa atmósfera lúgubre (que suelen captar bastante bien, como fue el caso de Silent Hill) pero sin un guion con sentido ni una historia que nos atrape, terminará pasando sin pena ni gloria. No es lo mismo ver jugar a un título de terror que ser quien empuña los mandos.

[Aquí va el tráiler embebido de la nueva de Resident Evil, pero como patreon no le gusta, dejamos el enlace]

Es posible que el público más agradecido y al que más se cuida en estas adaptaciones haya sido el infantil. Detective Pikachu y Sonic la película son dos lanzamientos recientes que han tenido una buena acogida, quizá por ser más bien películas sin mayor pretensión que ser entretenidas para todos los públicos. Asimismo, combinar animación por ordenador con actores de acción real (Ryan Reynolds y Jim Carrey respectivamente) sin pecar de barroquismo audiovisual y escuchar las críticas de los fans (dentro de cierta lógica) parecen ser dos decisiones bastante acertadas.

Posiblemente el auge de plataformas como Netflix y HBO hagan posible la aparición de cada vez más adaptaciones de nuestros títulos favoritos, tanto en películas como en series, sin que ello venga acompañado de un detrimento de la calidad. El ahorro añadido de los gastos de distribución facilita bastante la producción, y ya se han adaptado de forma acertada libros como The Witcher o continuado en universos como el del cómic Watchmen. Aunque a veces la sensación sea de fast food audiovisual, no por ello dejan de asomar de vez en cuando producciones de calidad incuestionable, por lo que no es descabellado esperar lo mismo en cuanto a videojuegos.

¿Cuál es entonces la clave del éxito? Por básico que resulte, la creación de personajes con las que la espectadora pueda empatizar, así como un guion coherente parecen ser los pilares fundamentales de un buen rendimiento. Si nos fijamos, el mayor problema a la hora de estas adaptaciones suele ser que, lejos de buscar estos dos aspectos, lo que se intenta recrear (con mayor o menor acierto) es solamente la ambientación original, tirando de efectos visuales con alegría. Y si no hay un argumento sólido detrás, lo que nos queda una vez concluida la película es una sensación de haber visto poco más que un decorado de cartón piedra, pero sin nada memorable. El propósito no es crear la película que emocionó a Spielberg, porque no hay más que fijarse en que ciertas temáticas (los superhéroes son un excelente ejemplo) se atragantan a los críticos. Muchas veces como espectadoras no queremos que nos lleve a una reflexión aristotélica acerca del sentido de la vida, sino pasar un rato entretenido con nuestros personajes, aunque por una vez, no seamos nosotras quienes decidimos qué, cuándo y cómo se desarrollan los acontecimientos ante nuestros ojos.

Comments (2)

M
Marta - tinta.limon · November 12, 2021

MANCANTAO :D

T
Todas Gamers · November 14, 2021

Dice Alystrin que muchos corazoncitos con brillis